Trocea las alitas, desecha la punta (o no lo hagas si te gusta, pero tendrás que vigilar el proceso porque se harán antes), y separa en dos partes el resto.
Ponlas en un cuenco, échales el zumo de medio limón, la sal y, si quieres, un poco de aceite de oliva virgen extra. Remueve bien y déjalas macerar durante 30 minutos.
Precalienta la máquina a 200ºC durante 4 minutos.
Pon las alitas dentro de la cesta y programa 25 minutos a 195ºC. Cuando lleves la mitad del tiempo, si lo tienes activado, sonará un pitido para avisarte. Abre el cajón, remueve las alitas y sigue con el programa.
Cuando acabes el tiempo, comprueba que están doradas a tu gusto.